miércoles

22 de agosto de 2018: Berlín


Barrio de San Nicolás


Nikolaikirche (s.XIII, reconstruida tras los bombardeos de la IIªGM)


Monumento a San Jorge y el dragón
 


El Ayuntamiento Rojo




Memorial a los soldados soviéticos en el Tiergarten




El muro













Cena en el restaurante judío Hummus & Friends


Potsdamer Platz




martes

21 de agosto de 2018: Berlín

Hemos empezado la primera jornada en Berlín con un FreeTour por el centro histórico de la ciudad.

Punto de encuentro: Alexanderplatz. Final: Puerta de Brandenburgo.



Itinerario en la tapa de la alcantarilla 😆 😆 😆

En el suelo se representa el lugar que ocupaba el muro que separaba las dos zonas de la ciudad.

St. Marienkirche y la torre de televisión




Escultura "Madre con el hijo muerto"

Estamos en la Gendarmermarkt, una plaza amplia y preciosa, donde tenemos vistas de la Konzerthaus (Sala de conciertos, a la derecha) y de la Deutscher Dom (Catedral Alemana, a la izquierda)


Graffitis en el Callejón del Pollo


Situado en la Rosenthaler Str., este callejón es un lugar curioso que merece la pena conocer.


Monumento a los judíos de Europa víctimas del Holocausto


Berliner Dom

La Catedral de Berlín desde el Karl-Liebknecht-Brücke



Puerta de Brandenburgo








Y por la tarde hemos seguido un nuevo FreeTour: Barrio Judío y patios interiores






Memorial en Rosentrasse - Este monumento recuerda las protestas de las mujeres no judías con maridos judíos (matrimonios mixtos), gritando por la liberación de sus hombres, detenidos y encarcelados por la Gestapo. Es un ejemplo de desobediencia civil. 

El recorrido por los patios interiores del barrio judío merece la pena, con diversos estilos, todo repleto de locales: tiendas de ropa, cafeterías, restaurantes... Muy colorido y lleno de vida.




Patio modernista


Hemos terminado la visita de hoy con este FreeTour por el barrio judío. El encanto de Berlín ha quedado para nosotros muy dentro de la piel... Deseando empezar el día de mañana.

lunes

20 de agosto de 2018: Lübeck y Berlín

Lübeck

Anoche llegamos en tren a Lübeck. Hemos dormido en el Albergue Juvenil "Altstadt", y tras el desayuno nos echamos a la calle a zapatear esta preciosa localidad del norte de Alemania.
 
El diablillo bonachón de la Iglesia de Santa María - Cuenta la leyenda que el diablo pagó las obras de construcción de la iglesia porque fue engañado: pensaba que estaba construyendo una cantina 🍻


Tras pasar por el Ayuntamiento y unas calles comerciales del centro, donde aún no había despertado demasiado la vida de la ciudad, nos fuimos a la Iglesia de St. Petri.

Iglesia de St. Petri. Desde la torre, hicimos fotos preciosas.
 

Puerta de Holsten
  


Ayuntamiento y Marktplatz



Los viejos almacenes de sal, a orillas del río Trave, con la puerta de Holsten a la derecha.

Callejeo por la parte vieja de Lübeck


Un café debajo del paraguas, para no mojarnos
Interior de la Iglesia de St. Aegidien. Al fondo, en el altar, la fantástica pila bautismal.
Pila bautismal

Coro de St. Aegidien

Catedral de Lübeck

El exterior de la Catedral es de ladrillo rojo, y sorprende el blanco y la luz del interior. El púlpito también tiene esa decoración blanca, típico de las iglesias luteranas.

El coro alto y el reloj

Pila bautismal

Los viejos almacenes de sal

A los pies de la Puerta de Holsten nos despedimos de Lübeck. Ya sólo queda comprar unos mazapanes antes de coger el tren con destino Berlín. 🚆

 

Berlín

Llegamos a Berlín a las siete de la tarde, pero aún tuvimos que coger otro tren para llegar a Alexanderplatz; cerca de esta inmensa plaza, con múltiples conexiones, teníamos reserva en el Hotel Ibis Berlín Mitte. Íbamos con prisa, porque a las ocho y media entrábamos al Parlamento (Bundestag). Habíamos reservado la subida a la cúpula a esta hora, para ver el cambio de luz y conocer la ciudad con luz de día y con la iluminación nocturna.
Tras instalarnos en la habitación, ya teníamos el tiempo muy justo. En la recepción del hotel nos indicaron que lo más sencillo y más rápido era que cogiésemos el autobús nº 100 en  Alexanderplatz, que nos llevaba por todo el centro, pero que era ágil y nos dejaría en una parada muy cerca del Parlamento. Pensábamos que sería un milagro llegar a tiempo, imaginando que cruzar todo el centro de la ciudad en un autobús público sería tremendo. Decidimos no obstante ir andando hasta la parada, y si no nos acompañaba la suerte, cogeríamos un taxi. Justo al llegar a la parada, estaba el bus, dispuesto a salir. Efectivamente, circulaba con total fluidez, y antes de la hora prevista, estábamos en el escaner del Parlamento para que la Polizei comprobara nuestra documentación.

Terraza del Bundestag


En la rampa del interior de la cúpula



Reflejados


De vuelta al hotel, disfrutamos en un ambiente "muy alemán". En el Hofbräu Berlin, cerquita de Alexanderplatz.