jueves

20 de agosto de 2026: Oporto

Último día en Oporto. Hoy volvemos a casa después de estas bonitas vacaciones de agosto. Hacía ya bastantes años que no viajábamos los dos solos, a nuestro aire, y no podemos tardar demasiado tiempo en repetir. Mientras recogíamos el apartamento y reorganizábamos el equipaje, valorábamos positivamente la idea de que, tras el Camino del próximo año, nos reencontráramos en el norte de España para pasar unos días y quizás visitar alguna otra ciudad, como hemos hecho ahora con Oporto.

El vuelo para casa lo teníamos a las 13:55 así que, tras desayunar en el apartamento, hemos subido por la Rua de Santa Caterina hasta la Capilla de las Almas. También nos hemos parado a comprar algunos souvenirs, al lado del apartamento.

Recogimos el equipaje y tomamos el metro hasta el aeropuerto. Ya en el duty free compramos una botella de vino de Oporto, de las Bodegas Cálem, para que nos acordemos de este precioso viaje en alguna comida familiar.


Capela de Santa Caterina, más conocida como Capela das Almas



miércoles

19 de agosto de 2026: Oporto

Hemos regresado a Oporto desde Aveiro en tren y lo primero que hemos hecho ha sido recorrer los puestos del Mercado do Bolhao. Hemos ido después a un centro comercial enorme en Rua Catarina, llamado Shoping Via Catarina, donde hay una zona de restauración con comidas de diferentes lugares del mundo, decorado como si fuera la calle de una ciudad. Aquí hemos comido en un asiático y hemos descansado por fin de este intenso día.


Mercado do Bolhão

Zona de restauración del Shoping Via Catarina


Al volver por Rua Catarina, hemos parado a hacer fotos al Majestic Café, un lugar con decoración Belle Époque, muy turístico y con precios elevados. Ahora bien, no paraba de entrar y salir gente, por lo que fue difícil sacar una fotografía en condiciones. 


martes

19 de agosto de 2026: Aveiro

Situada al sur de Oporto, a unos 40 minutos en tren, está la ciudad de Aveiro, y merece cuando menos una excursión. Teníamos hoy reservado un tour en español por la ciudad con Paulinho, un guía bastante peculiar que hace todo lo posible por mostrar las estampas más bellas de su ciudad.
Aveiro tiene el encanto de Portugal: las casas forradas de azulejos y cerámica tradicional, que costará un dineral restaurar y conservar; los suelos de las calles adornados con elegantes dibujos de piedra; el café y los pasteles de crema; la luz del sol de la tarde. Aveiro cuenta con un atractivo turístico que la hace conocida: el paseo en el barco moliceiro por los canales que cruzan la ciudad.


Salida hacia Aveiro desde la Estação de São Bento en Oporto

 
Murales, azulejos y cerámica




Santa Casa da Misericórdia de Aveiro, antigua Catedral de la ciudad

Paseo en moliceiro






Sé Catedral de Aveiro, con el Cruzeiro de S. Domingos


Antigua estación del tren, actualmente es la oficina de turismo - Situada justo al lado de la nueva estación del ferrocarril, es un edificio con una bella estampa.


domingo

26 de abril de 2026: Dublín

Hoy es nuestra última jornada en Irlanda. Nos levantamos tempranito para desayunar en el hostel y nos hemos marchado en autobús urbano hacia la Guiness Storehouse. Llevábamos las entradas ya compradas, con audioguía (25€ por persona). Estuvimos toda la mañana y la verdad es que nos pareció muy interesante. Siempre está el debate de si merece la pena o no hacer esta visita en Dublín, pero lo cierto es que se trata de la atracción turística que más entradas vende en la ciudad. Aparte de que te den información de todo tipo (desde el proceso de fabricación de la cerveza hasta las condiciones laborales de los trabajadores), es muy entretenida porque vas pasando de una planta a otra, con diferentes temas, algunos muy divertidos, como es toda la publicidad que se ha hecho de la marca a lo largo de los años, con una degustación en un mini-vasito de guiness, y finalmente la zona del bar en la terraza de la última planta, desde donde ves toda la ciudad. También la tienda, en la planta baja antes de la salida, resulta muy entretenida.

Cuando salimos de la fábrica Guiness, fuimos andando hasta el centro y paramos para comer en Dausie's Bar at Bull and Castle, cerca de la Christ Church. Todo lo que pedimos estaba buenísimo, pero no fue precisamente económico. Nos fuimos de allí lamentándonos de no seguir pidiendo!! Porque hubiésemos seguido sin ninguna duda.

La siguiente parada fue el Dublin Castle, donde teníamos entradas reservadas. Cuando buscábamos la puerta de entrada, un policía que veraneaba en España nos atendió amablemente y nos dijo que hoy, a partir de las 16:00 horas, era gratuito. Nos acompañó a un mostrador de atención al público para que nos devolvieran el coste de las entradas, y nos indicó cómo llegar al café de la Biblioteca Chester Beatty, para hacer tiempo hasta la hora de acceso al Castillo.

La visita al Dublin Castle fue breve, no sé si es que sólo estaba visitable una parte y por eso era ese día gratuito... Sí pudimos hacer algunas bonitas fotos.

Cuando salimos nos fuimos a la zona de Temple Bar para seguir con las cervezas. Concretamente, nos metimos en el más famoso: THE TEMPLE BAR. Aún teníamos pendiente entrar en este legendario pub, porque siempre habíamos encontrado mucha gente. Hoy también hay muchísima gente, pero ya no podíamos posponerlo más. Con un poco de suerte cogimos unos taburetes en el patio interior y desde aquí escuchamos la música al mismo tiempo que curioseamos por el interior.

Se nos hizo la hora de cenar y nos fuimos al otro lado del río, a un lugar un tanto peculiar que se llama The Silver Penny, donde la comida y la bebida tienen precios más populares. Lógicamente, estaba también a tope de gente. Salimos pasadas las nueve de la noche y nos despedimos de Dublin con una inmensa satisfacción, porque habíamos pasado juntos unos días magníficos.


Entrada de la Guiness Storehouse

















Un tartar de carne de vacuno en Dausie's Bar at Bull and Castle. Delicioso 😋


Dublin Castle






Con esta preciosa fotografía nos despedimos de Dublín