domingo

26 de abril de 2026: Dublín

Hoy es nuestra última jornada en Irlanda. Nos levantamos tempranito para desayunar en el hostel y nos hemos marchado en autobús urbano hacia la Guiness Storehouse. Llevábamos las entradas ya compradas, con audioguía (25€ por persona). Estuvimos toda la mañana y la verdad es que nos pareció muy interesante. Siempre está el debate de si merece la pena o no hacer esta visita en Dublín, pero lo cierto es que se trata de la atracción turística que más entradas vende en la ciudad. Aparte de que te den información de todo tipo (desde el proceso de fabricación de la cerveza hasta las condiciones laborales de los trabajadores), es muy entretenida porque vas pasando de una planta a otra, con diferentes temas, algunos muy divertidos, como es toda la publicidad que se ha hecho de la marca a lo largo de los años, con una degustación en un mini-vasito de guiness, y finalmente la zona del bar en la terraza de la última planta, desde donde ves toda la ciudad. También la tienda, en la planta baja antes de la salida, resulta muy entretenida.

Cuando salimos de la fábrica Guiness, fuimos andando hasta el centro y paramos para comer en Dausie's Bar at Bull and Castle, cerca de la Christ Church. Todo lo que pedimos estaba buenísimo, pero no fue precisamente económico. Nos fuimos de allí lamentándonos de no seguir pidiendo!! Porque hubiésemos seguido sin ninguna duda.

La siguiente parada fue el Dublin Castle, donde teníamos entradas reservadas. Cuando buscábamos la puerta de entrada, un policía que veraneaba en España nos atendió amablemente y nos dijo que hoy, a partir de las 16:00 horas, era gratuito. Nos acompañó a un mostrador de atención al público para que nos devolvieran el coste de las entradas, y nos indicó cómo llegar al café de la Biblioteca Chester Beatty, para hacer tiempo hasta la hora de acceso al Castillo.

La visita al Dublin Castle fue breve, no sé si es que sólo estaba visitable una parte y por eso era ese día gratuito... Sí pudimos hacer algunas bonitas fotos.

Cuando salimos nos fuimos a la zona de Temple Bar para seguir con las cervezas. Concretamente, nos metimos en el más famoso: THE TEMPLE BAR. Aún teníamos pendiente entrar en este legendario pub, porque siempre habíamos encontrado mucha gente. Hoy también hay muchísima gente, pero ya no podíamos posponerlo más. Con un poco de suerte cogimos unos taburetes en el patio interior y desde aquí escuchamos la música al mismo tiempo que nos curioseamos por el interior.

Se nos hizo la hora de cenar y nos fuimos al otro lado del río, a un lugar un tanto peculiar que se llama The Silver Penny, donde la comida y la bebida tienen precios más populares. Lógicamente, estaba también a tope de gente. Salimos pasadas las nueve de la noche y nos despedimos de Dublin con una inmensa satisfacción, porque habíamos pasado juntos unos días magníficos.


Entrada de la Guiness Storehouse

















Un tartar de carne de vacuno en Dausie's Bar at Bull and Castle. Delicioso 😋


Dublin Castle






Con esta preciosa fotografía nos despedimos de Dublín