lunes

9 de diciembre de 2024: Nuremberg

En el segundo día en Nuremberg, encontramos un acceso al centro desde nuestro apartamento, aún más fácil que el del día anterior, entrando desde atrás a la estación central y atravesándola entera hasta la puerta principal, donde llegábamos directamente a Königstor, la calle que lleva a St. Lorenz. Lo primero que nos encontramos fue uno de los mercadillos navideños de la ciudad, el Handwerkerhof (Patio de los Artesanos), una especie de pueblecito con tiendas de artesanía y puestos de comida que se ha convertido en una atracción turística abierta durante todo el año, y en estas fechas pues tiene la decoración típica navideña.

Desde aquí fuimos cruzando la ciudad hacia el Castillo pasando por diferentes edificios religiosos, abiertos durante toda la mañana: St. Lorenz (iglesia de San Lorenzo), Frauenkirche (iglesia de Nuestra Señora) y St. Egidien (iglesia de San Egidio). Pensábamos que en los alrededores de St. Egidien había también un mercadillo de Navidad, pero en realidad lo que encontramos fue una exposición de belenes tradicionales de diferentes estilos y épocas en el interior de la iglesia, muy bonitos todos.

St. Egidien está cerca del Castillo de Nuremberg, nuestra siguiente parada. Estuvimos dando un paseo por el patio y buscando desde los miradores los puntos que ya conocíamos de la ciudad. Mientras que unos pedían información sobre las entradas al Castillo, otros fuimos a buscar una mesa libre en los restaurantes de los alrededores para reservar. Finalmente, decidimos no entrar al Castillo, no nos terminaba de convencer porque tampoco nos quedaba demasiado claro qué es lo que se puede ver y si eso merecía la pena respecto al precio de la entrada. Así que nos sentamos en la puerta del Augustiner Zur Schranke, un restaurante bávaro que ya conocíamos de cuando estuvimos en verano, porque para comer ya estaban todas las mesas ocupadas. Fuera sí nos sirvieron unas cervezas y unas patatas para picar; echamos unas buenas risas con la mantita "pa'l frío" y con el recuerdo de la película "No sin mi hija", que reconvertimos en "No sin mi niña".

Comimos en Wirtshaus Hütt'n Essen & Trinken, en Bergstrasse, uno de los restaurantes típicos con mesas grandes de madera a compartir entre comensales diferentes, donde habíamos reservado. Aquí había también otros grupos de españoles y muchos turistas de otros países, pero el ambiente era muy agradable y la comida fue estupenda, acompañada de un buen vino que nos dejó una cierta pereza para continuar.

Salimos sobre las cuatro y media y prácticamente era ya de noche. La guasa del vino nos duró un buen rato. Fuimos dando un paseo hasta Sebalduskirche y Weissgerbergasse, y vuelta hacia los mercadillos de Navidad del centro, donde probamos el vino caliente y el ponche de huevo, con las galletas especiadas -que de bueno tiene poco, pero las risas seguían con nosotros-. Hemos terminado la jornada con un concierto de trompeta en la Plaza del Mercado.

Handwerkerhof

Desde Königstorstrasse, una fotografía de la torre y de los restos de murallas medievales, donde se encuentra el mercado de artesanía Handwerkerhof.

St. Lorenz

Altar mayor de San Lorenzo

St. Lorenz

Desde Fleischbrücke

Pórtico de Frauenkirche

La Fuente Hermosa en la Hauptmarkt, con los tenderetes del principal mercado de Navidad 

Exposición de belenes en St. Egidien



Los paneles que se ven en la fotografía contienen los diferentes belenes de la exposición, en el interior de la iglesia evangélica de San Egidio.

Fachada de St. Egidien

Castillo





"No sin mi niña" en Nuremberg

Augustiner Zur Schranke


Wirtshaus Hütt'n Essen & Trinken