Callejeamos hasta llegar a la plaza, entramos a la Iglesia -no cabía un alfiler-, nos tomamos unas cervezas con los parientes y nos dejamos atronar los oídos con la cohetá cuando San Roque cruza la plaza.
| Paraguas de crochet que adornan las calles de Tolox |
| Miles de banderines en la Plaza |
| San Roque, dentro de la Iglesia, preparado para salir. |
| En el Hogar del Pensionista |